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viernes, 6 de noviembre de 2009

fragmentos

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“-¿Y esto? ¿Qué es esto?
-Poemas. Borradores de poemas.
-Son boletas. ¿Escribís sobre boletas del PO? “Diputados nacionales… Altamira-Biasi”. Son de este año.
-Sobraron muchas, sí.”
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“-¿Sabés qué significa aguzar?
-¿Alentar?
- Aguzar, de agustina, verbo transitivo. Aguijonar, estimular. Ejemplo: "Sus ojos de miríada ternura aguzan el atardecer de Plaza Almagro."
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“-Yo diría que en Letras hay algo muy prostibulario.
-Yo diría lo mismo. De Hemingway, en inglés, ¿Tenés algo?
-Si. (…) Acá tenés.
-For Whom the Bell Tolls. Charles Scribner’s Son. Printed in the U.S.A. 1940. (…) A Farewell to Arms. Printed in the U.S.A. 1929. (…) The Sun Also Rises. 1926. (…) Pero éstas son primeras ediciones...
-Claro."
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“-Sacaron un compiladito de Benjamin. Filosofía de la historia. Interpretación del fascismo. ¿Lo viste?
-Lo compré, si.
-¿Me lo prestás?
-¿Vos me lo prestarías?
-Por supuesto.”
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jueves, 8 de octubre de 2009

caminatas

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Jueves 8- Caminaba Carlos Calvo en la negrura. “En estos términos” me dije, “para volverme Napoleón, debería matar a una vieja usurera”.
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Viernes 9- Caminaba Junín en la negrura. Traté de memorizar un poema que no tenía con qué escribir. Al llegar a casa, en vez de escribirlo, encendí la tele para descubrir la voz crispada de Evita. Un discurso precioso, a algunos obreros de Madrid, y quiero decir mejor que su voz era cálida, de a ratos abrasante. Por supuesto que del poema no quedaron sino sintagmas aislados. Por un momento pensé a Evita como ese tipo que interrumpió a Coleridge en plena transcripción de Kubla Khan. Quiero decir que, por un momento, me las dí de Coleridge soñando Kubla Khan.
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martes, 29 de septiembre de 2009

viglietti

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Hará dos sábados escuché el himno nacional del Uruguay por primera vez. Un amigo de villa crespo me había dicho de ver a Viglietti, aquel cantautor que apresaron los militares y que liberaron Sartre y Cortázar, que se había venido a Buenos Aires por unos días. No sé bien quien pasó el dato (creo que una chica seguidora de José Martí y del PSUV) pero nos encontramos en una escuela primaria en Almagro, un edificio de los cuarenta sobre Guardiavieja. Adentro, se preparaban los oradores del Frente Amplio –cinco senadores- y de público esperaban unos ciento y pico de orientales expatriados que residen en Buenos Aires. Por esa razón y Viglietti estaban ahí. Nosotros por Viglietti; lo demás vino de yapa o epílogo. Yo no pensé que en una escuelita como aquella pudiera organizarse un acto así (lo asocié, sinceramente, al tamaño de Uruguay, a la reticencia del PRO sobre ofrecer un lugar más apto). Unos cien quedaron en la calle por asuntos de capacidad.

En el acto me enteré que en octubre se realiza un plebiscito que va a determinar si los uruguayos emigrantes pueden votar desde el exterior, vía postal. Hasta ese sábado no supe que los 650000 ciudadanos de Uruguay que residen puertas afuera –15% de la población- deben pisar madre tierra si gustan de ejercer el derecho al voto. Leyó una declaración al respecto un poeta que no conozco, y habló también, labia y senil, el presidente del Frente Amplio. Socialdemócrata y emotivo: entonces tronó el himno que compusieron Blas Parera y López y Planes (a Parera le habían dicho que de no hacerlo lo fusilarían) y después el himno oriental, que viene a ser una opereta estridente que repite tres consignas una y otra vez. También es el himno nacional más largo en duración. Orientales la patria o la tumba, dice. Es el voto que el alma pronuncia y que heroicos sabremos cumplir, repite. Esto se cumpliría en caso de ganar el SÍ a la reforma del modus de voto. En casos así (me dijo mi amigo el ruso) cantar La Intenacional supera cualquier tipo de trastornos o demoras: se rematan dos temas con un solo himno.

Al rato subió el mismísimo Viglietti, que estuvo de diez. Se le ocurrió dividir la lista en dos listas iguales, cosa que entraran los de la calle en reemplazo de los que estábamos. Algo así como socializar la música o, en términos del imaginario progresista, redistribuirla. Cantó una chacarera de Yupanqui y cerró desalambrando.

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miércoles, 16 de septiembre de 2009

rock n' hoz

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Hace un par de semanas conocí a un militante trotskista absolutamente convencido del carácter revolucionario del mayo 68. En la charla me decía que el movimiento se caracterizaba por sus prácticas, que plantear el debate a partir de perspectivas objetivistas era un amague al contexto, una postura idealista. Yo resistí firmemente; le hablé de las aventuras de Cohn-Bendit, de los aburridos de Nanterre. Si fue revolucionario, le dije, fue por la explosión de la huelga general. Los demás eran estudiantes. Ningún estudiante que prende fuego un Citroen es por default –esa palabra que me gusta tanto- un revolucionario. Es un estudiante con ideas, con furia. Después de la elección de De Gaulle, el tipo vuelve a clases. Como en ese momento no estaba muy convencido de lo que decía, y habíamos tomado linde buena cantidad de vino, afirmé que el error acaso era epistemológico, que pasaba por caracterizar un movimiento como totalidad. Un movimiento revolucionario, le dije, pero vaya adversidades. Me respondió que en ese sentido el único movimiento revolucionario europeo fue el de Lenin. Yo arremetí que en Sorbonne I no estaba planteada la toma del poder político como eje central. ¿Duelo de historiadores empedados? ¿Una chacarera de fondo y peña estudiantil? Después me habló de Jimmy Hendrix y Joe Strummer; expuso una conexión sintomática entre el rock n’ roll y la causa proletaria.
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lunes, 7 de septiembre de 2009

terrabusi


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Mediodía de sábado, semi-rápido hasta escobar. El micro línea 60 deja plaza italia, sigue avenida santa fé, atraviesa belgrano. Después de capital, los paisajes altenan de a poco: barrios de casonas o chozas, plantas industriales, telos de ruta. Algunos pasajes de zona norte me recuerdan a un suburbio del sureste de Dublin que se hizo en tiempos del celtic tiger de Mary Robinson: avenidas anchas, shoppings de manzanas enteras, edificios chatos y desnudos como los de Puerto Madero. Pasa el semi-rápido por estas avenidas, sigue panamericana hasta el ojo de Ford. A esa altura se levantan fábricas monumentales, realmente grandes. Y entre estos galpones también está Kraft-Food, que antes era Terrabusi, donde unos dos mil obreros fabrican galletitas y otros comestibles. Leo "Kraft-Food" y pienso "acá está la fábrica donde despidieron a 160 trabajadores hace unas semanas". Y es que hace unas semanas fueron despedidos unos 160 trabajadores, así nomás, de una. Pero lo más interesante no resulta de un despido de 160 tipos, como si fueran fichas, sino de la inclusión de toda la comisión interna y cuerpo de delegados de la fábrica entre los cesanteados. Así nomás, de una, también se decicieron de todos los representantes obreros elegidos por los obreros.

(El asunto llegó a los medios como nota al paso, a partir de los cortes de panamericana que emprendieron los trabajadores. Quiere decir que no trascendió por el hecho de la limpieza de delegados, tampoco del despido masivo, sino como interrupción del tránsito como consecuencia de una interna fabril que incluía muchos despidos. Así lo expuso más o menos La Nación, o así lo entendieron sus lectores. Ocurrió que después de varios cortes y reclamos, el Ministerio de Trabajo dictó una conciliación obligatoria. Aún así la patronal no reasignó tareas.)

Mañana del lunes, últimas nuevas de Página 12. Me entero que los trabajadores cesanteados de Kraft-Food intentaron volver a sus puestos de trabajo, tal como lo indicó el ministerio. Esto en el inicio del primer turno, a eso de las seis. Pero no pudieron cumplir ni con el mandato del Estado, porque a la fábrica la rodeaban y ocupaban muchos, demasiados policías. Esto es, fuerzas represivas del mismo Estado. Digo represivas no solo por caracterización sociológica, sino porque ni bien entraron los trabajadores a trabajar, la policía arremetió con una balacera de goma y gases lacrimógenos. Comentó Ramón Bogado, de la comisión interna, que "los policías reprimieron con gases lacrimógenos y balas de goma tanto a los familiares que estaban fuera de la planta como a los obreros que se encontraban en el interior".
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